9 de junio de 2026

Pequeñas acciones que transforman vidas: el proyecto de cabras y el comedor escolar en Kithunthi se consolidan con éxito

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¡La cadena de solidaridad en Kithunthi no se detiene! Lo que comenzó como un ilusionante compromiso de la Fundación Vitalia con la donación inicial de 17 cabras para mejorar la calidad de vida y combatir la desnutrición en este poblado de Kenia, y que se desarrolla gracias a la estrecha colaboración con la Wendano Wa Barcelona, se ha convertido hoy en una realidad sostenible y llena de vida.

Tras la gran alegría que supuso en su momento el nacimiento de las primeras crías —¡incluyendo aquellos recordados mellizos!—, el proyecto sigue demostrando que las mismas convicciones del primer día continúan transformando el presente y asegurando el futuro de la comunidad.

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El ciclo de la solidaridad: del Grupo A al Grupo C

El sistema rotativo del proyecto está funcionando a la perfección. Las familias que recibieron las primeras cabras cuidan de los animales y, al nacer nuevas crías, estas se entregan a los siguientes grupos de beneficiarios.

Esta bonita cadena nos deja historias con nombre propio:

  • Jane, vecina del Grupo C, acaba de recibir un cabrito macho de manos de Esther, perteneciente al Grupo A, asegurando la continuidad y expansión de la ganadería local.
  • Además, el pasado 23 de marzo, la comunidad celebraba la llegada de otra nueva cría, fotografiada junto a una orgullosa Helen Mutundu, un vivo reflejo de cómo crece este patrimonio familiar.

Tradición y gratitud en cada entrega

En el día a día de Kithunthi, estas entregas son mucho más que un trámite; son un acto comunitario lleno de emoción. Siguiendo sus costumbres tradicionales, la persona que cede el animal pronuncia unas emotivas palabras deseando que la cabra sea bien cuidada, dé mucha leche y traiga prosperidad a la familia receptora. Como muestra de agradecimiento mutuo, quien recibe el animal entrega a cambio una bolsa con alimentos básicos como maíz, azúcar o judías, sellando así un pacto de apoyo vecinal.

Nutriendo el futuro: el motor del comedor escolar

Uno de los mayores logros de esta iniciativa es su impacto directo en la salud infantil. Cada vez son más las mujeres de la comunidad que logran producir un excedente de leche para vendérselo directamente al comedor escolar. Esto genera un doble beneficio circular: las mujeres obtienen ingresos estables para sus hogares y los niños y niñas de la escuela reciben un aporte diario de proteínas y nutrientes de alta calidad, fundamental para su desarrollo.

Para asegurar que este motor nutricional siga funcionando sin interrupciones durante los próximos meses, ya se está coordinando la próxima transferencia de 7.250 € destinada íntegramente a los gastos de gestión y abastecimiento del comedor escolar.

Desde Kithunthi nos llega un mensaje de profundo agradecimiento. Gracias al apoyo continuo de la Fundación Vitalia y al esfuerzo de toda la comunidad, aquellas “pequeñas acciones” iniciales se han convertido hoy en un modelo de autosuficiencia, salud y esperanza para cientos de familias.

¡Gracias por seguir impulsando este gran cambio!

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