PODOLOGÍA

A lo largo de toda una vida, sometemos a los pies a todo tipo de presiones y traumatismos. Provocados por el calzado, el peso de nuestro cuerpo y las actividades lúdicas y deportivas. Las personas mayores pueden estar afectados por estas razones, de problemas de movilidad, alterando la marcha y la postura personal, en ocasiones pueden llegar a incapacitarles e incluso derivar en problemas respiratorios. Por la fragilidad y la delicadeza de los pies entonces, es recomendable realizar revisiones continuas, y facilitar a nuestros inquilinos y usuarios un podólogo.

 
Las alteraciones que pueden aparecer con el envejecimiento de los tejidos y el desgaste son:

Disminución de la movilidad de las articulaciones

Con el cuidado adecuado de los pies, y siguiendo las instrucciones de nuestros profesionales, los pacientes son menos propensos a tener dolor en los pies y pueden seguir siendo activos y cómodos en su vida diaria.

Problemas en la circulación de la sangre

La mala circulación o las enfermedades arteriales periféricas pueden causar problemas con las piernas y los pies. Cuando la circulación de la sangre alcanza los mínimos, existe riesgos de gangrena o pérdida de función. El podólogo proporciona consejos prácticos y sigue un tratamiento para tratar los factores de riesgo que pueden retrasar la progresión de la enfermedad.

Alteraciones de las uñas (hongos en las uñas, uñas encarnadas)

La edad acompaña cambios en todo el cuerpo, en cuanto a las uñas de los pies, pueden engrosarse, curvarse o dividirse, haciendo que la uña del pie se incruste en el dedo. Las uñas de los pies pueden ser dolorosas y afectar al caminar de un paciente. Además del dolor, pueden causar una infección que se puede propagar por los huesos al resto del pie. Nuestros podólogos tratan

Hiperqueratosis (durezas). Pueden aparecer helomas (callos pequeños)

Se produce por el engrosamiento de la capa externa de la piel. Pueden ser causados por la fricción conllevando a la aparición de callos, inflamaciones crónicas, eccemas o trastornos genéticos como la piel extremadamente seca.

Cierta atrofia muscular

En casos extremos, los ancianos con diabetes, corren el riesgo de desarrollar úlceras de los pies, infectarse, y, en casos extremos, requieren amputación de los dedos o de los pies. Muchas personas desarrollan este problema porque no sienten dolor en los pies debido al daño causado por la glucosa elevada en sangre. La mejor manera de prevenir las úlceras en los pies, es manteniéndolo vigilado. En nuestras residencias lo controlamos enérgicamente para que no haya que llegar a casos extremos.

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Por estas razones, en las residencias de ancianos Vitalia Home, nuestro personal en podología, se encarga de hacer una valoración del estado general del paciente y tomar las medidas necesarias personalizadas o aplicar un tratamiento general para todos los usuarios e inquilinos, cuando no hay problemas graves. Los tratamientos que seguimos de manera habitual son:

  • Tratamientos de problemas ungueales y dérmicos
  • Prevención de úlceras en el pie en puntos de hipertensión
  • Promover la hidratación de la piel de los pies.
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