Se trata del tercer proyecto que la Fundación Vitalia financia en la pequeña aldea de Kithunthy, en Kenia, tras la instalación, hace apenas un año, de paneles fotovoltaicos para la extracción de agua y la posterior electrificación de su escuela pública.

Primero fueron placas solares para llevar el agua corriente a las casas y facilitar el regadío de sus huertos. Después, la electrificación de su escuela primaria a través de las mismas. Ahora, los alumnos de Kithunthy también contarán con el mobiliario necesario para impartir sus clases.

El proyecto incluye la fabricación de mesas, sillas, estanterías y armarios para dos aulas de párvulos, a cargo de la Asociación África Wendano Wa y un carpintero de Nairobi que durante el mes de octubre estuvo trabajando en la aldea.

Terry, una de las profesoras, destaca el gran acabado y diseño del mobiliario. “Las mesas y sillas son tan coloridas y atractivas que les motivará a venir más temprano a la escuela”, apunta. Por su parte, agradece la construcción de estanterías y armarios para mantener las aulas organizadas y el contar por fin con sillas propias, hasta ahora prestadas por las aulas de primaria.

El proceso, tal y como cuenta el carpintero Josaphat Mavole, ha sido mucho más fácil gracias a la instalación anterior de paneles fotovoltaicos que han evitado posibles averías eléctricas. “Para mi sorpresa, esta escuela disponía de energía solar, siendo la única en la zona, gracias a ella la fabricación e instalación del mobiliario se ha podido realizar en muy pocos días”, asegura.

De esta forma, los niños de este centro escolar podrán disfrutar de unas mejores instalaciones que les permitirán mejorar el lugar en el que pasan gran parte del día aprendiendo.